Biomecánica y Juego

Si tu forma de entender las lesiones sigue el «lógico» orden: alteración biomecánica – daño en los tejidos – dolor; es normal que tu criterio básico para seleccionar y diseñar ejercicios sea la biomecánica. La mayoría de la literatura científica sobre ejercicios terapéuticos se basa en esta “lógica”, la mayoría de las personas que buscan a un experto en ejercicio terapéutico creen que las lesiones siempre siguen este orden… pero es necesario un Cambio de enfoque…. Las ciencias de la actividad física y el deporte están siendo impregnadas de forma progresiva del paradigma de la complejidad y del paradigma ecológico. La naturaleza interactiva y no lineal del ser humano exige a los entrenadores y terapeutas adaptar sus herramientas a esta realidad.

Si nos centramos en un campo de trabajo como es la recuperación de lesiones, por un lado podemos ver infinidad de estudios científicos que usan ejercicios analíticos con buenos resultados, pero que básicamente se valen de parámetros biomecánicos para su diseño o selección (visión del ser humano como una máquina). Dentro del paradigma de la complejidad los principios básicos son: Incertidumbre, globalidad, interdependencia y emergencia espontánea, y no por capricho de nadie, sino porque así es como se comporta, aprende y adapta el ser humano.

Cualquier parámetro relacionado con la salud, como el dolor, una lesión, la funcionalidad de una articulación… Va a estar condicionado por tres grandes conjuntos de constreñimientos: biológicos, psicológicos y sociales.

En el caso de una lesión deportiva, debemos tener en cuenta que variables como el dolor o la funcionalidad van a depender de multitud de condicionantes, pero, además, para cada persona el peso específico de esos constreñimientos va a ser diferente. Es lógico que en personas donde se detecte que los condicionantes con más peso sean variables biomecánicas, ese sea el criterio más importante para la selección y diseño de ejercicios. Sin embargo, lo más habitual es que existan multitud de constreñimientos que puedan estar condicionando una alteración de la funcionalidad o provocando la cronificación de un dolor.

Es por eso que necesitamos multitud de herramientas: tareas educativas, terapias manuales, juegos, …… ¿Juegos? ¡Pero que la recuperación de lesiones es algo muy serio como para tomárnoslo a juego! Jugar no va de cosas frívolas, inmaduras o triviales, va de ser absorbido por una actividad que es intrínsecamente motivante.

Como dice Todd Hargrove, EL MOVIMIENTO en sus diferentes facetas (entrenamiento, deporte, terapia…) debe ser más un juego que un trabajo.

EL MOVIMIENTO COMO TRABAJO es aburrido, monótono, planeado, repetitivo, estresante, entendiendo el cuerpo como una máquina. Es lo que el cuerpo está obligado a hacer.

EL MOVIMIENTO COMO JUEGO es divertido, exploratorio, variable, intuitivo, significativo para la persona, lo que el cuerpo no está obligado a hacer. Jugar no es servir a un objetivo, es un fin en sí mismo. Es todo lo que haces que no tiene a corto plazo un objetivo de supervivencia o reproducción.

SOMOS MOVIMIENTO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *