Calma la mente y beneficia tu cuerpo

Desde la antigüedad se han empleado técnicas con ciertos componentes meditativos, a lOs cuales se les atribuían numerosos beneficios para la salud. Su utilización, al igual que otras prácticas alternativas a la medicina tradicional, no había sido valorada ni por los científicos, ni por la población general en Occidente, a pesar de su “aparente efectividad” en Oriente, que ya las empleaban de forma habitual desde hace dos mil años. En las últimas décadas, ha crecido de manera considerable el interés por estas técnicas de origen oriental y cada vez más, se va descubriendo el sentido del bienestar suscitado en las personas que las practican.

¿De qué técnicas estamos hablando?¿qué beneficios reportan?¿Qué utilidad en el campo de la salud pueden tener? La respuesta a estas y otras preguntas se ha planteado en el campo científico y, concretamente, un equipo de investigación de la Universidad de Málaga está obteniendo resultados muy interesantes que arrojan luz a todas estas cuestiones previas.

Estamos hablando de lo que se conoce como “prácticas psicosomáticas” que incluyen al yoga, a la meditación mindfulness y al qigong entre otras. Todas estas técnicas tienen en mayor o menor medida un componente meditativo importante y su entrenamiento provoca cambios, no solo a nivel psicológico sino también fisiológico, que redundan en un beneficio para la salud.

Los trabajos de este equipo de investigadores apuntan en la dirección de que la práctica en alguna de estas técnicas orientales provoca una serie de cambios que desencadenan, por la conexión entre los distintos sistemas corporales (sistema nervioso, sistema endocrino y sistema inmunitario) y la mente, beneficios tanto psicológicos como biológicos al provocar una modulación que equilibra el funcionamiento de los sistemas corporales.

De esta forma, se presentan datos concretos de parámetros psicológicos y biológicos que inclinan cada vez más la balanza a la utilización de estas técnicas psicosomáticas orientales como terapia complementaria en la práctica clínica.

Por lo tanto, incluyamos en nuestra rutina diaria y estresante un entrenamiento basado en prácticas psicosomáticas como el yoga, la meditación mindfulness y el qigong, para calmar la mente y conseguiremos, beneficiar a nuestro cuerpo y tener una vida más saludable.

Francisco Rodríguez Peña Biólogo Esp, Análisis Clínicos. UGC Laboratorio

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