El origen de los fenicios (1ª parte)

Antes de introducirnos aún más, como ya lo hemos hecho estos meses atrás, en lo que fue y supuso el poblamiento fenicio en las costas de Vélez-Málaga, creemos oportuno explicar quiénes fueron los fenicios y por qué tuvieron que atravesar todo el Mediterráneo para establecer sus colonias en el otro extremo del hasta entonces “mundo conocido”.

El principal problema con el que nos encontramos es que hasta hoy todavía sabemos más bien poco acerca de la sociedad fenicia de Oriente. Tenemos ideas generales de los reinos fenicios en los primeros siglos del I milenio a. C. Sabemos que se trataba de una sociedad de clases bastante compleja, en la que se habían desarrollado unas formas productivas que permitían una alta acumulación de riqueza por su clase dirigente. Esa riqueza en parte estaba orientada desde el siglo IX a. C. a proporcionar tributo a Asiria.

La mayoría de los especialistas aceptan que el término fenicio, dado por los griegos a las poblaciones que habitaron la franja costera del Levante Mediterráneo, deriva del vocablo phoinix o phoinós, que no es semítico, y que significa “rojo”, el color que se asociaría a la producción de la púrpura, sustancia roja que se extraía de un molusco, el murex (una especie de búsaro), y que supondría la principal producción y exportación de este pueblo a todo el Mediterráneo.

Según otros investigadores, también podría designar este término el nombre de un árbol, tal vez una palmera, e incluso se le identificaría con una especie de lira creada por los cananeos. Tanto en un caso como en otro se vincularía con los fenicios.

Incluso algunos expertos han llegado a plantear que el origen de esta palabra habría que buscarlo en otros léxicos semíticos o asiáticos y que los griegos se limitarían a transcribir posteriormente a su lengua.

Pero los griegos llegaron a utilizar otros nombres para identificar a los miembros de este pueblo. Homero los denominaba sidone (sidonios), aunque este término más bien se vinculaba con los habitantes de la ciudad de Sidón.

Los egipcios, por su parte, aludían para referirse a ellos al País de Retenu. Ellos mismos se identificaban por el nombre de la ciudad o ciudad-estado a la que pertenecían y por el nombre genérico de cananeos. Aunque los fenicios nunca llegaron a denominarse de esta forma, no nos debe sorprender el hecho de que conozcamos a este pueblo con el nombre que otros le asignaron, pues esto mismo ha ocurrido con los griegos. De hecho, la denominación de “griegos” la acuñaron los romanos, ya que los griegos se llamaban a sí mismos como helenos.

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