El útero de las superwoman

El útero es uno de los órganos más importantes de la mujer, ya que de su buen funcionamiento depende el estado físico, psicológico y emocional, y energético. A nivel físico es un órgano que sufre cambios constantemente; sin ir más lejos, la menstruación y ovulación producen inflamaciones y alteraciones que repercuten de una manera muy importante en el estado hormonal de la mujer con las implicaciones que esto tiene en procesos como el sueño, el apetito, la caída del pelo, el estado de ánimo…

Y por supuesto, luego están todos los cambios que suponen el embarazo y el parto, que, sin llegar a ser traumáticos, sí que pueden provocar alteraciones en su posición o fijaciones que causen múltiples sintomatologías como dolores menstruales y alteraciones de ovulación.

Además, pueden desencadenar a largo plazo otros problemas como lumbalgias, varices o hemorroides. Es por eso que es recomendable una revisión de osteopatía visceral para todas las mujeres, pero sobre todo una después de un parto para volver a colocar el útero y todos los órganos en su sitio, lo que evitaría posibles secuelas. Esta práctica es poco conocida aquí en España, pero en otros países sí es lo habitual. Y es que no cuidamos bien nuestro útero, cosa que espero que cambie. Además de todas estas patologías, hay una que es especialmente frecuente en las mujeres y son los miomas.

Clínicamente sabemos que los miomas son formaciones nodulares que se desarrollan en la pared muscular del útero a partir de una única célula muscular que contiene en su código genético una tendencia para crecer que se transformara en un mioma o tumor benigno. Los médicos no tienen claro qué provoca el crecimiento de dichas células; hablan de edades, razas y causas genéticas heredadas. Sí se sabe que es más frecuente que aparezcan entre los 20 y 35 años. Si se detectan en edades posteriores es porque ya estaban ahí desde hace tiempo.

Sin embargo, la medicina psicosomática sí que lo tiene claro. Las causas emocionales de estos miomas están en un patrón psicológico y emocional de desvalorización heredado, de una manera inconsciente, de las mujeres de nuestra familia, cosa que es evidente si tenemos en cuenta en la sociedad profundamente machista en la que fueron educadas.

El útero representa la capacidad creadora de la mujer; así, los miomas no se generan en la pubertad y adolescencia porque a estas edades la mujer está proyectándose, quiere ser ya mayor, inicia estudios, trabajos, relaciones, cambios en su vida… está sembrando.

Tampoco se generan en la menopausia porque esta es una etapa de recogida de frutos, y recordad que los miomas son semillas. Pero cuando estamos en la edad madura ocurre que llega un momento en el que toda mujer hace recuento de cuántas de esas semillas han germinado, y muchas de ellas no salieron adelante (o no como se planeó), lo que le provocará un profundo sentimiento de desvalorización y los mencionados miomas. Y este patrón es casi ineludible…

Porque como suelo decir, las generaciones actuales de mujeres son las más presionadas de toda la historia. Hoy en día, a la mujer se le exige ser y estar guapa en todo momento y edad, ser la más inteligente y académicamente preparada, ser la más competente y efectiva laboralmente hablando, ser exitosa y económicamente independiente, la mejor ama de casa, la esposa y amante más maravillosa, la mejor mamá… en definitiva, ser una superwoman.

Y chicas, esto no es ni bueno ni malo, pero sí imposible. Estas expectativas son inviables; pensadlo. A ningún hombre se le pide tanto… y no solo es cosa de nuestro entorno sino también de nosotras mismas, que es precisamente lo que nos provoca el sentimiento de fracaso. Quizás deberíamos ser más comprensivas, flexibles y humildes con nosotras mismas y entender que la vida es un viaje en el que se trata de aprender y disfrutar del camino, amándonos y amando a los que tenemos alrededor, por la importancia y repercusión que tiene para nosotras y en nuestra salud, pero sobre todo porque es lo que vamos a inculcar a nuestras hijas, que serán las mujeres del futuro.

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