Fascitis plantar y espolón calcáneo

La fascia plantar es una banda de tejido elástico de forma triangular que va desde el calcáneo (talón) hasta la zona de los metatarsianos (dedos del pie). La función de dicha estructura es la de mantener el arco plantar, proteger los metatarsianos y absorber la energía cuando el pie impacta con el suelo. Cuando se produce la inflamación de dicha banda se denomina fascitis plantar.

El espolón calcáneo, es una calcificación producida en el tubérculo posterointerno del hueso calcáneo. El espolón ha aparecido por mantenerse una tracción continuada de la fascia contra el calcáneo. Esa tensión provoca en la fase inicial la fascitis plantar y si es mantenida en el tiempo posiblemente generará el espolón calcáneo.

El diagnóstico diferencial entre ambos se hace a través de la radiografía, en dicha prueba observaremos un acúmulo de calcio si se trata de espolón, ya que las causas, síntomas y tratamientos son muy similares.

Posibles causas:

  • Sobrecarga por actividad física o deportiva.
  • Retracción del tendón de Aquiles.
  • Alteraciones de la estructura como pie plano, cavo o pronado.
  • Alteración de la marcha.
  • Enfermedades concomitantes, como la artritis, la diabetes o la gota.
  • Calzado incorrecto o defectuoso con tacón muy alto o bajo y estrecho. Esta lesión aumenta en el verano por el uso de chancletas y sandalias.
  • Sobrepeso.
  • Cambios hormonales.
  • Bipedestación prolongada.
  • Mala alimentación.
  • Alteraciones posturales.

Síntomas:

  • Sensacion de ardor, quemazón o dolor punzante, el dolor es más fuerte por las mañanas, sobre todo cuando apoyamos el talón por primera vez. Al estar tantas horas inactivo, ese primer paso es siempre bastante doloroso. La intensidad también depende del esfuerzo realizado. También aumenta el dolor habitualmente cuando subimos escaleras o tras una caminata.
  • El dolor está localizado normalmente en un punto en concreto del talón y lo identificamos muy bien.

Tratamiento: ¿que puede hacer un fisioterapeuta por tí?

Tras una valoración se elegirán las técnicas más adecuadas a cada caso, estas pueden ser:

  • Aplicación de crioterapia.
  • Terapia manual. Estiramientos y movilizaciones.
  • Ultrasonidos.
  • TENS.
  • Ondas de choque.
  • Vendaje neuromuscular.

Y lo más importante, se aconsejará un tipo de calzado, preferiblemente holgado en la zona de los dedos, con una buena sujeción en la zona del talón, con una suela ni rígida ni muy blanda y con una altura entre dos y cuatro centímetros.

También se le propondrán una serie de ejercicios para la realización domiciliaria, los cuales son de gran importacia y ayuda para la recuperación del paciente, como pueden ser:

  • Rodar una botella de agua congelada por la planta del pie.
  • Intentar coger con la planta del pie una toalla en el suelo.
  • Estiramientos de la planta del pie.
  • Estiramientos del triceps sural.

El tratamiento médico va desde la prescripción de antiinflamatorios orales, hasta la cirugía pasando por infiltraciones y férulas.

El podólogo también puede sernos de ayuda, realizándonos un estudio de la marcha y proporcionándonos unas adecuadas plantillas si la causa de nuestra fascitis plantar o espolón calcáneo es una alteración de la estructura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *