La importancia de la comunicación asertiva

¿Has sentido alguna vez que tus palabras no son acordes a lo que realmente quieres decir? ¿Crees que la mayoría del tiempo te comunicas contigo y con tu entorno de forma pesimista? ¿Sientes que tu entorno no se comunica contigo como a ti te gustaría? ¿Consideras que tu estado de ánimo va ligado a la forma de comunicarte?
La comunicación es el medio por el cual se transmite un mensaje. Y así es como lo hemos aprendido desde que vamos al colegio, siendo cierto que le podemos añadir un emisor, un receptor y diferentes tipos de medio, sin olvidar que también existen diferentes tipos de comunicación. Y ahora es cuando nos hacemos la siguiente pregunta: si es tan sencillo, ¿por qué muchas relaciones se rompen por falta de comunicación? o ¿por qué discutimos a lo largo del día debido a un “malentendido”? Pues, efectivamente, la respuesta a estas preguntas es sencilla, y es: porque no es tan simple como parece, ya que a esa comunicación hay que añadirle el estado de ánimo del emisor, el del receptor, la experiencia de los mismos, así como la comunicación no verbal y el ambiente en el que nos encontramos. Con esta breve introducción se pretende que nos sumerjamos en profundidad en cada una de las cosas que nos influyen a la hora de comunicarnos, teniendo en cuenta que el receptor también debe tener las herramientas necesarias para una decodificación “adecuada” del mensaje que ha recibido por parte del emisor o emisores. Una vez explicados estos conceptos importantes a la hora de transmitir un mensaje, y antes de continuar leyendo, deberíamos tener en cuenta que la finalidad de este artículo no es explicar qué es la comunicación o para qué sirve, ya que eso lo podemos encontrar en cualquier medio, sino facilitar cuáles suelen ser los motivos por los que nuestra comunicación nos causa alguna “mala jugada” y cómo conseguir una comunicación fluida con nosotros mismos y con los demás.
Comunicación VS Comunicación asertiva
Ahora sí, comencemos a explicar la importancia de la comunicación asertiva. Se entiende por comunicación asertiva aquella comunicación en la que el emisor logra transmitir un mensaje de forma esclarecedora, oportuna y considerando las necesidades del receptor, y por tanto, hace uso tanto de la comunicación verbal y de la no verbal. De esta manera, se puede apreciar una diferencia visible entre comunicación y comunicación asertiva, ya que la segunda de ellas pretende que el mensaje sea recibido tal y como el emisor pretende. Una vez se comprende cuál es la diferencia entre ambos tipos de comunicación, directamente llegamos a una conclusión acerca de las preguntas que al principio del artículo se han mencionado y es que: nuestra comunicación no siempre es asertiva. Pero ¿podemos modificar nuestro tipo de comunicación?, ¿es complicado?, ¿influye nuestra experiencia? o lo que es lo mismo ¿se nace o se hace?. Todas estas preguntas son las que la mayoría de personas nos hacemos cuando atendemos a una necesidad social tan importante como es la comunicación.
Tips para comunicarnos de forma asertiva
En primer lugar: escúchate. Y es que en algunas ocasiones nuestra comunicación no es asertiva con nosotros mismos, por lo que difícilmente lo va a ser con los demás. Esto suele ser debido a que nos comunicamos con nosotros mismos basándonos en nuestra experiencia negativa es decir, no somos objetivos con nosotros mismos. Hablarnos de forma negativa influye en el pensamiento que tenemos de nosotros mismos, de forma que nuestra autoestima también se ve perjudicada. En segundo lugar: adaptabilidad. Ser asertivo no solo conlleva tener empatía ante una situación, sino tener herramientas para adaptarnos dependiendo de la situación y entorno. Es decir, ponernos en el lugar del otro, en su aprendizaje y experiencia, para así lograr que entienda a la perfección el mensaje que queremos transmitir. Este tip lo solemos llevar a cabo cuando hablamos con niños pequeños, adaptamos nuestro vocabulario, gesticulamos más, incluso enfatizamos el tono en el que hablamos. ¿Por qué no hacerlo con otra persona si observamos que el mensaje no lo estamos transmitiendo como realmente queremos? Tercer y último tip: escucha activa. Escuchar activamente parece un término complejo, sin embargo estamos muy acostumbrados a oír la siguiente frase “me está oyendo pero no escuchando”. Esta frase tan común está presente en la comunicación asertiva ya que no solamente tenemos que utilizar el sentido del oído cuando mantenemos una conversación. La mirada, el pensamiento y la postura, entre otros, son imprescindibles para escuchar de forma activa, ya que debemos prestar el 100% de nosotros si es que queremos comprender el mensaje y conseguir dar un feedback adecuado. Y es que en la mayoría de ocasiones no sufrimos de pérdida de memoria, sino que padecemos una “escucha inactiva” de forma permanente.
Comunicación social
Pareja, amigos, compañeros de trabajo, familia, vecinos, conocidos, desconocidos…. y un largo etcétera son la cantidad de personas con las que nos comunicamos en nuestro día a día. Pero ¿conseguimos comunicarnos de forma asertiva con todos ellos? En algunas ocasiones nuestra comunicación es “peor” con alguna persona en particular, y para ello debemos tener en cuenta todos los factores anteriormente mencionados. No debemos olvidar que transmitir un mensaje no solo depende del emisor, al igual que entenderlo no solo depende del receptor. Existen situaciones en las que por un “malentendido” hemos perdido una relación de años, o hemos estado unos días sin hablarnos, incluso nos han despedido del trabajo, y es por este motivo por el cual tenemos que observar cómo es nuestra comunicación, cómo es cada parte que la forman para así poder modificarla y conseguir que este tipo de problemas se reduzcan, y nuestro bienestar personal aumente. Actualmente vivimos en una sociedad en la que la comunicación está a la orden del día, nos comunicamos al hablar con alguien, al añadir fotos a las redes sociales, al utilizar emoticonos etc. Todo esto, por muy extraño que nos parezca, también es aprendido, y no todas las personas lo interpretamos igual. En la mayoría de situaciones elegimos qué queremos comunicar, independientemente de si es así como nos encontramos o de si realmente lo pensamos, pero conseguimos transmitir ese mensaje de forma adecuada. ¿Cuál es el motivo? El motivo principal es que no utilizamos el habla, por lo que las interpretaciones son menores ya que no hay tonalidad ni ruido ambiente. ¿Estamos consiguiendo un retroceso a la hora de comunicarnos “insitu”? ¿Influye nuestra educación? Preguntas que hacen que nos replanteemos nuestra forma de vida y que en el próximo artículo conseguiremos descifrar. Y así es como se escucha en profundidad, cuando las emociones son partícipes.
No quiero escuchar únicamente lo que dices. Quiero sentir lo que quieres decir. Hugh Prather

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