Las lesiones necesitan PEACE AND LOVE

P” de protección: Quitarle carga o restringir el movimiento durante 1-3 días para minimizar el sangrado, prevenir una distensión de las fibras afectadas y reducir el riesgo de agravar la lesión. El reposo debe evitarse, ya que hacerlo durante un tiempo prolongado puede comprometer la fuerza y calidad de los tejidos. La percepción de dolor puede guiar el cese de la protección.

«E» de elevación: Elevar la zona afectada por encima del corazón para promover que el fluido intersticial salga de los tejidos.

A” de avoid (evitar en español) estrategias antiinflamatorias: Las diferentes fases de la inflamación ayudan a reparar los tejidos dañados. De esta manera, inhibir la inflamación utilizando medicamentos podría afectar de manera negativa a la curación de los tejidos.

También se cuestiona el uso de la crioterapia, aunque sea analgésico, el frío altera la respuesta inflamatoria, la angiogénesis y la revascularización y esto parece empeorar la reparación de los tejidos y generar una síntesis de colágeno excesiva.

C” de compresión: Realizar una presión mecánica externa utilizando vendajes ayuda a limitar el edema y la hemorragia intraarticular.

E” de educación: Los profesionales de la salud deben educar al paciente en los beneficios de un proceso de recuperación activo.

Las técnicas pasivas, como la electroterapia, la terapia manual o la acupuntura, cuando se realizan al poco tiempo de haberse producido la lesión, tienen efectos insignificantes sobre el dolor y la función cuando se comparaba con un abordaje activo. Además, pueden ser contraproducentes a largo plazo.

Después de unos días de lesión los tejidos necesitan LOVE.

L” de load (carga): Un tratamiento activo, con movimiento y ejercicios, es beneficioso para la mayoría personas con alteraciones musculoesqueléticas. Una carga óptima promueve la reparación, remodelación, y aumenta la tolerancia y capacidad de los tejidos.

O” de optimismo: Las expectativas optimistas se asocian con mejores resultados y evolución. Factores psicológicos como el catastrofismo, la depresión y el miedo pueden representar barreras en el proceso de recuperación. 

V” de vascularización: La actividad cardiovascular representa un punto clave en el manejo de lesiones musculoesqueléticas. Se necesitan más estudios para determinar las dosis con mayor precisión, pero el ejercicio aeróbico sin dolor debe comenzar a realizarse unos días después de la lesión. Esto no solo aumenta la motivación, también aumenta el flujo de sangre hacia las estructuras lesionadas.

E” de ejercicio: Existe un alto nivel de evidencia de que el ejercicio es muy útil para el tratamiento de lesiones y para reducir la recurrencia de estas. El ejercicio nos ayuda recuperar antes la movilidad, la fuerza y la propiocepción. El dolor debe evitar en las primeras fases para asegurar una óptima recuperación y debería usarse como guía en la progresión de los ejercicios.

SOMOS MOVIMIENTO

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