Lazos de luz

Cuando nos preguntamos por qué las personas se cruzan o pasan por nuestra vida, está claro que nos tienen que dejar algo o llevarse algo de nosotros. No hablo de nada malo, quizás se lleven un consejo, una ayuda o un aprendizaje. Este último mes han pasado muchas personas por mi vida, pero no como la de todos los días, que me aportan un trocito de ellas, y yo humildemente, les intento ayudar con mis ángeles y los suyos. Hablo de esas personas cuya misión en la vida es ayudar, ayudar en todos los sentidos.

Todos pasamos por situaciones duras, pruebas grandes para nuestro crecimiento, pero este tipo de personas (increíbles personas diría yo) viven con esas pruebas diarias solamente con la misión de ayudar al prójimo. En las enfermedades duras, en las experiencias difíciles, acompañando a enfermos y familiares… Hay tanta gente maravillosa, que no se da cuenta de lo que llegan a otras personas, que brillan como la mejor de las estrellas, que dejan el alma, su tiempo y hasta su salud a veces por el camino. Quiero hacer memoria y acordarme en este artículo de nuestras queridas enfermeras, médicos o psicólogos que escuchan, ayudan y curan cuando pueden, porque no siempre sale bien. Pero de todas maneras, la labor que hacen es espectacular.

Yo los llamo nuestros ángeles terrenales. Hay muchos de ellos, igual que ángeles en el cielo. Al fin y al cabo, todos estamos unidos por un fino lazo de luz, somos eslabones de una gran cadena de ayuda, de la que ni siquiera nosotros, a veces o casi nunca, somos conscientes.

Guardian Angel Barachiel

Llegan a tu vida en el momento preciso, ni antes ni después, sólo en el justo. En forma de amiga, consejo, ayuda… de muchas maneras, pero inevitablemente necesarias para que sigamos nuestra misión en esta vida. Gracias a todas las personas que os cruzáis para hacer el bien, y también a las que se cruzan y nos recuerdan a no ser como ellas. Y tras esta reflexión inicial, contaros que ya estamos en febrero y quisiera hablaros del ángel que rige este mes.

Se llama Barchiel, es el ángel de la compasión, la paz y la tranquilidad. Él te puede enseñar a apreciar tanto tu existencia física humana como la emocional, y te ayuda a conectar con tu alma y con el universo. Puedes pedirle ayuda para que te inspires a la hora de crear, en manifestar compasión y para el desarrollo de tus emociones para así activar la sanación interior. Una vez que estamos en paz con nosotros mismos, podemos ayudar a sanar también a los demás.

El mensaje de Barchiel es que la sabiduría llega con la edad y las experiencias. Abramos los brazos para recibir la paciencia y la paz interior que nuestro corazón necesita para sanar; escuchemos a las personas con los oídos del alma, para entenderles y ayudarles, y pongamos el universo a nuestro favor para que incondicionalmente nos deje luz espiritual. Pide también a todos tus ángeles que te alejen de personas tóxicas o situaciones que sólo te aportan oscuridad; rompe con bloqueos que te amarran al pasado y que te libren de esas energías negativas.

Ríe, proyecta, sé luz, invita a tus ángeles a que llenen tu casa y tu cuerpo de alegría, de guía divina, y que te ayuden a tomar las decisiones justas para que tu alma siga su misión.

Ten fe porque los ángeles nunca te dejarán sólo. Gracias a todos por las felicitaciones que me mandáis.

Vuestra amiga Nora

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *