Noviembre, mes de los Santos

Estamos ya en el mes de noviembre, mes de castañas, mes de los Santos y de los seres queridos que nunca olvidamos

Pues mantenemos su recuerdo en el corazón. Me doy cuenta, al pararme a escribir este artículo, de que el tiempo pasa muy rápido, o a mí así me lo parece. Hace nada estábamos hablando del verano y de los ángeles de luz, y ya estamos entrando en pleno invierno. Bueno, todavía falta un mes, pero estamos en las puertas. Estos son meses de mucho recogimiento y de estar con la familia pues se acercan las navidades.

Este artículo se lo quiero dedicar más especialmente a nuestros seres queridos, los mismos que nos acompañaron (mucho o poco tiempo) aquí en la vida terrenal y partieron a la vida espiritual. Me refiero a estos seres queridos como padres, hijos, abuelos, hermanos o amigos, que nunca vamos a olvidar y que también se comunican con personas como yo, que tenemos el Don de la mediumnidad, para darle mensajes a sus familiares. Me hace muy feliz dar estos mensajes, tanto de ángeles como de arcángeles.

En definitiva, el mundo espiritual nos habla y se comunica con nosotros. Aunque nosotros estemos en continuo estrés, debemos de pararnos y meditar, pensar en alto y dar gracias a la vida. Que aunque cada uno tengamos circunstancias diferentes, tenemos que ser agradecidos, y esas bendiciones llegarán a nosotros con más luz y fuerza. Recomiendo poner unas florecitas blancas en nuestra casa, trabajo o estancia, para que absorba cualquier energía que no vibre con la luz y con nosotros.

Esto nos mantendrá purificados, así como el ambiente, para liberarnos de estas forma de cargas pesadas. Cuando nos sintamos un poco decaídos, sobre todo en esta época del año (el otoño suele darnos alguna tristeza, puesto que los días se acortan, y el frío nos paraliza más), pidamos ayuda espiritual a nuestro amigo el arcángel San Rafael, para que con su luz verde sanadora, nos impregne de sanación tanto psicológica, como física y espiritual, y no nos deje caer, para que no se nos paren ni corten los caminos.

Visualicemos sobre todo en un rincón tranquilo, cuando estemos acostados o sentados relajados, que los ángeles que trabajan para San Rafael llegan y nos envuelven con su luz verde y oro, esmeralda, todo nuestro cuerpo. Así alinearemos los chakras, para que todo fluya en perfecto tiempo y espacio. Siempre pediremos permiso al arcángel, y daremos las gracias por adelantado. Os recomiendo también que caminemos en las horas de luz del día, sobre todo por la mañana, que nos aportará bienestar.

Si nos vamos a campo, playa o parques (todo sitio que esté en la naturaleza es perfecto), toquemos las flores e incluso los árboles, ya que ellos nos protegen de energías negativas. Además, si brilla el sol, nos recargaremos con él. Como veis, la época otoñal se nos hará así más amena, y siempre tendremos ángeles que nos ayudarán en todo momento. Así que disfrutad cada instante, hora y día, porque la vida se hace corta, muy corta.

No dejemos de fluir, no dejemos de vivir, y de aceptar las cosas, y si podemos cambiarlas mejor que mejor, pues la luz siempre traerá luz a nuestras vidas y a las personas que queremos.

Un saludo de vuestra amiga Nora.

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