¿Para qué sirve realmente entrenar con superficies o implementos inestables?

¿Qué hacen implementos como el bosu, el fitball, el TRX, los discos y cojines de inestabilidad? básicamente aislarnos de la superficie estable del suelo. De este modo, al encontrarnos sobre una superficie inestable nos vemos obligados a activar ciertos mecanismos de nuestro cuerpo para generar esa estabilización que nos falta…. lo que ha llevado a pensar a la mayoría de las personas que produce mejoras en el equilibrio y en la propiocepción. ¿Pero es eso realmente cierto?

La ciencia ha demostrado que las mejoras en el equilibrio sobre una superficie no mejoran el equilibrio sobre otra superficie. En cuanto a la idea clásica de que entrenar en superficies inestables mejora la propiocepción, la ciencia también ha demostrado que el entrenamiento realizado en superficies inestables y con ojos cerrados influye sobre “el procesamiento de información vestibular” y no sobre la propiocepción, y que este tipo de entrenamiento debería denominarse “neuromuscular” y no “propioceptivo”. Y para el que piensa que el entrenamiento en superficies inestables produce una mayor mejora de la Fuerza, hay que decirle que en todos los estudios que se han comparado ejercicios de fuerza en superficies estables e inestables, se ha observado mayor ganancia de fuerza y mayor capacidad de generar fuerza en poco tiempo cuando se hacían sobre superficies estables. Entonces, ¿Tiene sentido usar superficies inestables?

  1. La variabilidad es absolutamente importante en el entrenamiento es una evidencia. lo que ocurre es que la variabilidad a veces entra en conflicto con la especificidad, y es ahí donde se hace imprescindible encontrar un equilibrio en la selección de tareas y sus variantes que permita atender la mayor especificidad posible, que es lo que aporta un mayor rendimiento en la tarea, pero la suficiente variabilidad para potenciar el aprendizaje del sistema y ofrecer un mejor reparto del estrés en nuestra estructura.
  2. Diversión-motivación: Este argumento sería individual a cada persona. Pero muchos entrenadores hemos comprobado como el recurso de modificar una tarea con una superficie inestable se convierte en un reto que puede hacer muy atractivo un ejercicio, y este parámetro sin duda no se debe desechar. No cabe duda de que existen multitud de estrategias diferentes para motivar-divertir, y el uso de una superficie inestable tampoco tiene porqué gustarle a todo el mundo, pero también es una realidad que la mayoría de las personas encuentran atractivas estas tareas.
  3. Patrón de activación muscular diferente: Existe evidencias más que de sobra que demuestran que la activación muscular cambia al introducir en una tarea una superficie inestable, y en algunos casos puede ser interesante esa diferencia.

Como conclusión, el uso de superficies inestables es una opción, pero dependerá su uso del objetivo y de las preferencias de cada persona.

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